¡Hola!

Bienvenidos y Bienvenidas a mi blog. Os presento mis libros, ''Viaje a Gruteny'', y ''A la vuelta de la esquina''
El primero es de género Fantástico, y el segundo es de género Romántico y algo Dramático.
¡Y hablar de él a vuestros amigos!
¡¡COMENTEN PLISS!!
Gracias.

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viernes, 23 de diciembre de 2011

!!

No podré subir capítulos tampoco en navidad, lo siento, os recompensaré subiendo nuevos capítulos en cuanto pueda.

domingo, 20 de noviembre de 2011

ATENCIÓN !

Hola a todos y a todas ! Como tengo tantos blogs, había pensado en crear un blog para todos los que tengo, es decir, un blog con varias secciones, ¿qué os parece? :)

domingo, 30 de octubre de 2011

A la vuelta de la esquina-. Capítulo 15

Se acabó la semana, y no solo eso, se acabó todo el curso, al fin. ¡Las aprobé todas! Estaba tan contenta de saber que ese verano no iba a tener que estudiar. Solo iba a estar con Alex, y con Mery, y tal vez con Juli, espero que se despierte, le había hecho un par de visitas con Marie, y estaba igual que cuando fuimos a verla el otro día, aunque con más esperanzas.
Este sábado iba a ser mortal, o tal vez inmortal. Había fiesta de fin de curso, y era de disfraces. Y como no, yo me vestiría de ¡Vampira! Jajaja, y Mery de Adolescente Muerta, jajajaja. Era extraño, era como una segundo fiesta de halloween, pero bueno, había otra gente que se vestiría más normal, por ejemplo Anna, es mi compañera en Literatura, me caía bien, aunque nunca habíamos sido más que compañeras de clase. Seguramente se vestiría de ángel, nose porque, pero le viene bien. Alex iba a acompañarme de Vampiro. Y a Mery iba a acompañarle Ian, de su clase de filosofía. Él iría como Marie, pero de chica, jajajajaja, irían de gemelas muertas, extraño, muy extraño, y espeluznante. Pero estaría bien.
Mery y yo habiamos ido a comprar los vestidos hoy viernes al medio día, después de recoger los resultados, ella como siempre, también había aprobado todas. Y Juli, sino hubiese pasado...
Al anochecer estaba dando un paseo con Marie y con Alex, estabamos hablando de la fiesta, de lo bien que nos lo iriamos a pasar, aunque yo no estaba mucho en aquella conversación, más bien en el tema que pensaba el otro día. Pero, pero, pero, ¿por qué él? La noche pasada había recibido otro mensaje suyo. Malita sea, todo iba más o menos bien, Daniel me había dejado en paz, y ya se iba este domingo con mi primo Isma, yo estaba muy feliz con Alex, y Mery y yo nos habíamos enterado de que Juli tiene más porcentajes de que se pusiera bien. Y ahora, esto.
1er mensaje:
<<Holaaaa!!!!!! Cuáánto tieeempoo EM! Jajajaja hace muchoo que no nos vemos! Me vooy a pasar poor tuu ciudad! Y nos vemos vale??? Jajaja te hecho de menoos guaapa! tqieroo(L)>>
Y era.. de él.
2º mensaje:
<<Queee tal las notaaas? te las han dadoo ya ??? cuantas has suspendidoo? jajaja !!! xD Yo ninguuna! estee veranoo va a ser mejor que ninguno!! Y a lo mejor me voy contigo y tus padrees de vaciones este veranitoo ^-^ Nos vemoos!>>
Otro, ese verano, iba a ser especial con Alex, y ahora, ¡va a venir este pesado! Que mal...

lunes, 24 de octubre de 2011

A la vuelta de la esquina-. Capítulo 14

Después de que se fuese Marie, al cabo de una media hora, sobre las ocho, cogí el móvil, y llamé a Alex, para quedar, e ir a la biblioteca a terminar el trabajo. Así, si estabamos en un lugar público no nos entretendriamos hablando, ya que aquí, no nos dejarían hablar.
Quedamos en mi casa, asique él me vino a recoger, esta vez no había abierto Daniel, sino mi primo Isma. Cuando le vio, le saludó y le dio un apretón, yo siempre he pensado de que Daniel e Isma no estaban siempre de acuerdo, ya que me parecía que en realidad Isma no odiaba a Alex por salir conmigo, aunque siempre había sido muy protector conmigo, desde pequeños, por eso es el primo con el que tengo más confianza, y sé que él me comprende con lo que pasó con Daniel. Ya salimos y empezamos a hablar.
-¿Dónde está Daniel?-. preguntó Alex, me miraba fijamente, como queriendo una respuesta a mi cara.
-Eh, bueno, creo que ha salido.
-Oye, losiento, no debería haber preguntado.
-No, no es eso, tranquilo, es que por fin parece que me ha dejado en paz.
-Ah, entonces, ¿por qué te veo tan mal?
-Bueno... es por Juliet, parece que está mejorando, pero...
-Pero...
Pero aun así hay posibilidades de que se quede así, como un vegetal.
-Vaya, espero que se mejore, ¿y han dicho cuándo podría despertarse?
-Sí, dentro de algo más de dos semanas.
-Ah, bien.
-Sí...-. sonreí, quería que me viese feliz, que supiese que él me ayudaba a animarme, que me sentía mejor con él.
Aunque en esos instantes otra cosa me cubría la mente...

sábado, 22 de octubre de 2011

A la vuelta de la esquina-. Capítulo 13


Siento la tardanza, no he tenido mucho tiempo de escribir.
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Llegamos al instituto, donde nos encontramos a Marie, me despedí de Alex, le besé y me fui con Marie a la primera clase. Ella y yo habiamos quedado en ir hoy a ver a Juliet, Marie me dijo que la había llamado la madre de Juliet, diciendole que si podíamos ir hoy a verla, me dijo que me llamó también a mí, pero al parecer no lo escuché. Me imagino que sería cuando me estaba peleando con Daniel, ese idiota, no le puedo ni ver en pintura.
-¿Te pasa algo?
-No es nada Mar, es que ayer le grité a Daniel, es un capullo, piensa que me sigue gustando y que le voy a decir que quiero estar con él, lo único que consiguió es que le pegase una torta.
-¿Por qué, qué paso?
-Me intento besar.
-Vaya... Que se creerá.
-Sí...
Llegó el profesor y nos pusimos en nuestros sitios, se pasó pronto, a tercera hora tenía Latín con Alex, fuí con muchas ganas, el profesor nos dio tiempo para que hiciésemos el trabajo, aunque nos tuvo que llamar la atención porque estabamos tonteando, me puse rojísima. 
Se acabó el instituto, y Marie y yo ibamos a ir al hospital, Alex se ofreció a acompañarnos, pero le dije que no hacía falta, luego nos veríamos. Así que fuimos en autobús las dos solas. Llegamos y fuimos a la planta en la que se encontraba Juliet, llamamos y entramos a la vez, estaba su madre y su hija, Jenniffer, aunque algo más me llamo la atención. Juliet estaba más rosada, tenía más color, e incluso parecía que se encontraba bien.
-Os llamé para deciros algo importante-. dijo muy seriamente su madre, ahora no estaba segura si era bueno o malo.
-¿Qué ha pasado?-.dijo Marie, con cara de sospechar algo. Tal vez le contase algo cuando habló con ella.
-Pues resulta que se encuentra mejor, mucho mejor.
-¿ENSERIO? ¿DE VERAS?
-Sí, dice el médico que tal vez dentro de unas semanas se despierte.
-¡Pero eso es fantásico!-.dijo Marie con una gran sonrisa en la cara, llena de esperanza.
-Si, es genial ¿no?-. dijo su madre con una leve sonrisa.
-Síí, pero ¿porque no pareces muy contenta?
-Porque aun así no son todas las probabilidades, tal vez se quede así para siempre.
-¿Pero cuáles son las probabilidades?-.dijimos Mar y yo a la vez.
-Son de 76% sobre 100% de que se despierte.
-¡ESO ES GENIAL!
-Sí... es cierto.
-Em, se nos hace tarde, será mejor que nos vayamos.
-Claro Mar, entonces hasta luego señora, y con cualquier cosa avísenos.
-¿Y a mí qué?-. dijo la hermanita pequeña de Juliet.
-¡Un besito pequeñaja!
Nos fuimos a mi casa las dos, ella subió y nos pusimos a estudiar para el examen de matemáticas final, llamó a su madre para avisarla, y a las 19:30 se fue.

jueves, 22 de septiembre de 2011

A la vuelta de la esquina-. Capítulo 12

Me dormí pronto, estaba cansada, después de la pelea que había tenido con Daniel no tenía ganas de nada más, sólo de estar sola, pensar. Me preguntaba por qué había venido hasta aquí sólo para pedirme  otra oportunidad, sin saber tan siquiera lo que yo diría.

A la mañana siguiente hice lo que siempre hago todos los días, bajé a desayunar y cuando ésta terminando sonó la puerta, y Daniel la abrió. Allí estaba él, sus ojos azules brillaba más que nunca, o por lo menos eso parecía, lo que más impresión me causó, era que Daniel no parecía sorprendido, ¿por qué no? Nidea, seguir mirando alex, sus sus cabellos hoy parecían un tanto más oscuros, llevaba una camisa violeta y unos pantalones grises oscuros y deportivas. Estaba guapísimo como todos los días, sentía que cada día que pasaba estaba más enamorada de él. Pero en este momento me acordé de que no me dijo nada de venir a recogerme, pero me pareció un detalló super romántico. Y además quería que Daniel supiese de verdad de la persona que estoy enamorada. Acabe de preparar las cosas que necesitaba y me fui corriendo a la puerta, le di un beso al Alex, y me despedí de mis Padres, de mi primo y de Daniel, me encantó que viera eso.

Salimos juntos de la mano, al principio los dos estábamos en silencio, creo que ninguno sabía qué decir, pero como es la mayoría de las veces Alex rompió silencio.
-¿qué tal las pasado la noche?
-muy bien, anoche estaba cansada y me dormí pronto, ¿a qué no sabes con quién soñé?
-ni idea, ¿¡Con quien!?
-con el amor de mi vida, ¿sabes ya con quién es?
-MMM... Ni idea, ¡qué torpe soy!
-hay que ver...
-¿con quién?
-contigo tonto-. Me encantaba este juego y sobre todo estará su lado-.
-¿sí, en serio? Jajaja, pensé que era con otra persona, ¿Daniel?
-puff, no por favor-. En ese momento no me sentía demasiado bien, me lo estaba pasando muy bien, pero tuvo que decir Daniel.-
-lo siento, ¿qué he hecho mal?
-nada es que, Daniel es mi ex, y a venido mi casa, a que le de otra oportunidad. Pero ha llegado tarde, y aun así nunca se la daría.
-¿qué pasó?-. Me dijo con intriga-. Siento sí he dicho algo mal, sino quieres decirme lo, no pasa nada, lo comprendo.
-no es eso, es que, más bien le vi besándose con otra, ¡es un capullo!
-joder, eso duele, si necesitas algo...
-gracias, gracias por todo, simplemente por estar a mi lado, te quiero.
-te quiero.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

A la vuelta de la esquina-. Capítulo 11

Todo lo que cubría mi mente era un solo nombre, Alex. Solo podía pensar en él, y en aquella estupenda tarde que habíamos pasado juntos. En ese preciso momento Daniel apareció.
-¿Dónde has estado?
-Y a ti que te importa, ¿es que ahora eres mi madre?
-No, pero quiero saber que has hecho.
-¿¡Sabes que he hecho!? He estado con el chico de mis sueños, el chico al que quiero, y al que voy a querer para siempre-. se lo dije y mientras tanto iba elevando la voz, se quedó con la cara desconcertada, y afirmó con la cabeza. Por fin me dejaba en paz.
Subí a mi habitación, me cambié, y me tumbé en la cama a escuchar música.
-Toc toc, ¿se puede?
-¡No!-. sabía perfectamente que era ese pesado otra vez, y no pensaba dejarle entrar.
-Solo quiero hablar.
-Justamente lo que no quiero hacer.
-Me da igual, voy a entrar igualmente. Hola
-Adios.
-Me puedo explicar si me dejas.
-¿Explicar?¿El qué?
-Es que no entiendo porque no me das otra opurtunidad.
-Porque no, no te quiero, no me gustas, y no me da la gana, y punto. Me gusta otra persona, la quiero, y no va a cambiar-. estaba muy cabreada con él, no solo porque se había presentado en mi casa como si fuese bienvenido, sino también que encima quería que le diese otra oportunidad. Me pusé de pie para gritarle suficientes cosas para que me dejase en paz un rato.
- No.
-¿No qué?
-¡¡¡Qué no!!!, te quiero, y quiero estar a tu lado siempre-. se acercó demasiado a mí, mirandome fijamente con sus ojos café, pensando que tal vez sería capaz de besarle, de empezar otra vez, pero no iba a ser. Me quedé sin oxígeno, no entendía porque, pero pasaba, mientras se acercaba más a mí, yo estaba pensando en lo que sucedía, no me podía gustar, no. No le quería, le odiaba. Se acercaba más y no lo pude evitar.
Le pegué una torta que se le quedó hasta la señal- ¿Eres tonto, o eres tonto?.
-Losiento, yo...
-No lo sientas, ¡¡¡VETE!!!
-Yo... Adios.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

A la vuelta de la esquina-. Capítulo 10

-Bueno, me lo estoy pasando muy bien-. dijo Alex con una sonrisa de oreja a oreja.
-Yo también.
-Sobre todo viendote como haces el rídiculo, delante de tanta gente, en la pista de patinaje.
-¡Qué gracioso, oye!
-¿A qué si?
Le tiré una bola de papel que hice con la servilleta.
-¡Eii!
-Jajaja, ¿quién se ríe ahora?
-¡Más me voy a reír yo!
-Uh, que miedo...
-¡Pues deberías tenerlo!
-¿Por qué iba a tener miedo yo de tí?
-Por... ¡esto!
De pronto se acercó mucho a mí. Me besó. Fue un beso ligero, corto, pero dulce y romántico. Le devolví el beso, este fue más largo, pero también muy dulce, y lleno de pasión. Cuando nos separamos estaba rojo, y yo sentía que yo también, sonreimos, estabamos en silencio. Solo él y yo. Solo nosotros.
-Aquí está lo que han pedido-. dijo el camarero estropeándolo todo. Qué bien.
Nos separamos los dos, mirándonos con cara de 'bien gracias camarero'. Nos cogimos de la mano.
-Gracias-. dijimos los dos a la vez. Cuando se fue pudimos hablar.
-Nos ha cortado el royo-. dijo Alex. Mi Alex, que raro sonaba.
-Cierto, jijiji-. me reí con una risa algo nerviosa, Alex me lo notó.
-¿Estás bien?
-Sí, dentro de lo que cabe de que el chico que te gusta te bese, después de haberlo esperando durante mucho tiempo.
-Jajajaja. ¿Te puedo decir algo?
-Dime.
-Te quiero.
-Te quiero.
Otro beso, este también fue corto. Pero muy dulce. Dulcísimo. Una sonrisa envadía mi rostro, y pude ver que también el rostro de Alex tenía una gran sonrisa. ¿Pero no es al final el amor el que te hace sonreir tanto? Nos fuimos al cabo de un rato, después de tomarnos el café, nos compramos unos donuts, y nos sentamos en un banco en el parque. Nos comimos los donuts en silencio. Creo que ninguno sabía que decir en ese momento. Alex rompió el silencio.
-¿Desde hace cuánto tiempo que te gusto?
Negué con la cabeza.
-No me gustas, te quiero, es mucho más que eso. Y fue desde 1º de la Eso.
-Jajaja entiendo.
-¿Y tú?
-Desde 2º.
-¿Enserio?
-Claro-. Me besó otra vez. Y me puse totalmente corolada. No me acostumbraba a esto. No lo conseguía. Y tampoco me lo podía creer.
-No me lo creo.
-¿El qué?
-Que te haya gustado desde 2º.
-Te equivocas.
-¿Por qué?
-No me gustas, te quiero.
-Jajaja.
Miramos la hora, eran ya cerca de las 21h, joder que rápido se pasaba el tiempo. Alex insistió, y yo no me pude resistir. Al cabo de un rato llegamos a casa. Nos despedimos con un beso, este fue más largo, ya que ninguno de los dos queriamos separarnos de el otro.
-Te quiero-. le dije.
-Te quiero-. me dijo.
Entré en casa y cerré la puerta detrás de mí. Y acto seguido estuve sonriendo y pensado en Alex, detrás de la puerta con la mente en otro mundo. Solo él. Y nadie más.

A la vuelta de la esquina-. Capítulo 9

Cuando salí eran ya las 15:47, menos mal que no estaba muy lejos Nervión Plaza. A las 15:59 estaba ya allí, y ví que Alex ya había llegado. Me acerqué a él, le saludé y nos dimos dos besos.
-Bueno, ¿qué hacemos?-.le dije.
-No losé, ¿te apetece ir a comprarnos unos helados al Mcdonald's?
-¡Claro!
-Pues vamos.
Cuando llegamos me pedí uno de caramelo y oreo, y el uno de chocolate y m&m. Nos sentamos en uno de los poco asientos que había, ya que siempre estaba lleno de gente, y nos pusimos a hablar.
-Sabes, tal vez me mude de la ciudad-.dijo con cara de tristeza.
-¿Enserio?-.pensé que estaba apunto de llorar.
-Sí...
-¿Y por qué?
-Mi padre ha encontrado un trabajo en otra ciudad, y lo más probable es que nos vayamos todos.
-Vaya... Que triste, te hecharé mucho de menos.
-Y yo pero...
-¿Pero qué?
-¡Qué era broma!
-¡Joo! ¡Me habías engañado!
-Jajaja y tú tonta y te lo crees.
-Qué gracioso...-.le dije sacando la lengua.
-Sí, sí... ¡Pero tú te lo has creido!
-Qué siii....
-Jajajajajajajaja
-¿Qué pasa ahora?
-¡Tienes toda la nariz manchada de nata!
-¿Quéé?-.tierra trágame, saqué un pañuelo de mi bolso y me limpié-.Ya está.
-Sí, mejor. Jejeje
Puse cara de mirada asesina.
-Vale, no me comas, ¡qué para eso tienes el helado!
-Hoy estás muy gracioso, ¿no?-.le dije de broma, y el puso cara de enfado-.¿Qué te pasa niño chico?
-Me has ofendido.
-Si, si. ¡Tienes nata en la camiseta!
-¿Dóndee?
-Ahí, ¿no lo vees?
-¿Dóndeeeee?
-Jajajajaja, ahí-. le di, y el puso cara de ''Jajaja que gracia me hace''.
-¡Mira la graciosa habla!
-¿¡Pero qué dices tonto!?
-Nada, déjalo.
-Valeee...
-Qué niña chica...
-¿Y tú quéééééé?
Nos terminamos el helado y fuimos a dar un paseo dentro de Nervión. Le insistí mucho, y fuimos de tiendas mirando ropa y complementos. Como le ví cara de aburrido opté por decir...
-¿Vamos a patinar?
-¿A dónde?
-Allí, abajo.
-¡Ah!, claro, ¿por qué no?
Fuimos abajo, pagamos los patines y nos pusimos a patinar. Yo no sabía mucho, así que me apoyé en la barra y me puse a tirar para andar algo.
-Que torpe...
-¡Es que no sé!
-Pues aprende.
-¿Cómo señor ''se hacer de todo''?
-Así-. Me cogió por el brazo y tiró de mi hasta él, en parte lo agredecía, por otra no, porque me caería y acabaría haciendo el ridículo.
-¡¡Cuidado!!
-Tranquila, que no pasa nada.
-Eso dices tú-. Estuvimos patinando durante unos veinte minutos-.¡Ten cuidado!
-Jajajaja, que no pasa nada. ¿Quieres que nos vayamos de la pista?
-Sí, porfavor-. Salimos de ahí, mejor para mi seguridad y la de las personas que estaban allí. Nos pusimos a caminar durante un buen rato, hasta que llegamos a Dunkin' Coffee, y nos paramos a tomar algo allí.
-¿Qué queréis para tomar?-. Preguntó el camarero, para mi sorpresa muy educado.
-Yo un capucchino-. Dijo Alex.
-Yo un descafeinado.
-Enseguida.

martes, 6 de septiembre de 2011

El hombre inmortal I

Esta historia la he escrito para un concurso del blog: http://elmundodeljovenescritor.blogspot.com/

Todos los días me preguntan si he superado ya la muerte de mis padres, pero lo que no comprenden, es que no es tan sencillo olvidarse de algo así. Pero nadie lo entiende. A veces creo recordar aquel día como si fuese ayer. Como se cayó el coche al río, y como pude sobrevivir yo, sin que nada, ni nadie estuviera ahí cerca para ayudarme a salir. Solo me quiero explicar como pude salir. Tal vez esté muerta, aunque eso no explica que todo el mundo pueda verme. Entonces, ¿qué paso aquel día? Pronto se haría de noche. Mañana tenía que ir al instituto, aunque no tenía muchas ganas la verdad. Después de todo aquello, uno lo que quiere es quedarse solo, pensar, e incluso olvidarse del mundo. Al poco rato me quedé dormida, el sueño pudo conmigo.
A la mañana siguiente el día estaba nublado. Parecía como si fuese a llover. Aunque en la tele no habían dicho nada de que hoy fuese a hacer mal tiempo. Al cabo de unos segundos tía Ellie me llamó, tenía que desayunar sino quería llegar tarde, así que me preparé y bajé. Todo estaba muy silencioso. Mi hermano, Michael, estaba desayunando, con la mirada perdida al igual que la mente, que la tenía en otra parte. Mi tía estaba en la cocina, preparando el desayuno de ella y mío. Fuí a buscarla y me dio lo que había preparado, una tostada con un zumo de naranja. Aunque hasta hace poco no me había acostumbrado a desayunar, últimamente si lo hacía.
Desayunamos en silencio, nadie hablaba, solo se escuchaba el sonido de la tele de fondo, aunque nadie parecía hacerle caso a esta. Nunca solíamos poner la tele cuando comíamos, para poder hablar, y escucharnos a todos, pero después del accidente, la poníamos para que no hubiese un silencio enorme. Después de desayunar, cogimos las cosas y tía Ellie nos llevó a Michael y a mí al instituto, para que no fuesemos andando. Cuando llegamos él se fue con su mejor amigo, David, y yo con mi mejor amiga, Anna. Poco después empezaron las clases. En la primera clase había un nuevo chico. Se llama Jonh, y tiene los ojos verdes, y el pelo castaño, es muy guapo, hay que admitirlo. Según dijo su familia viene de Italia. Las clases acabaron prontos, así que salí corriendo, despidiendome de Anna.
Al cabo de unos doce minutos estaba en el cementerio. Busqué por las lápidas de origen más reciente, los encontré, la verdad es que ya me sabía el camino de memoria. Me acerqué y me senté enfrente, saqué un pequeño cuaderno, de color lila clarito, con las letras en blanco. Era mi diario, me lo regalaron mis padres cuando tenía ocho años, edad suficiente para saber escribir y leer, y de sobra. También cogí un boli que hacía juego con el diario, lo abrí y empezé a escribir. En él cuento todas las cosas que me ocurren, como supero día a día todo lo que puedo, lo que siento o como me siento respecto a diversos comentarios, etcétera.
Me sentía observada por alguien, o por algo. Depronto detrás mía vi a un cuervo pasar, intenté espantarlo, pero seguía ahí, justo cuando se fue me di la vuelta y me lo encontré otra vez. La niebla estaba invadiendo el espacio y el silencio del cementerio. Algo estaba ocurriendo en ese lugar, y precisamente no me iba a quedar allí para averiguarlo. Me fui corriendo y mientras miraba hacía atrás tropecé contra algo, o alguien. Ten cuidado, le dije. Entonces me di cuenta de que era John.
-Ah, hola, perdona. Había algo allí detrás y nose que es, pero empecé a correr, y no me di cuenta de que había alguien, en fin, losiento.
-No pasa nada. Tranquila, Lucy.
-Oh, gracias.
-¿Te has hecho daño?
-Sí, creo que sí. Un momento.
Me apoyé en un tronco que había caído en una tormenta supongo, me levanté el pantalon y vi que tenía sangre.
-Vaya, sí, me he hecho sangre.
Entonces vi que Jonh no miraba, se había dado la vuelta.
-¿Estás bien?-. Volví a mirar la herida, y para cuando me di la vuelta, había desaparecido, misteriosamente.
Continuará...

Premios!! ;D

Por el premio que he recibido de parte de la creadora y autora del blog ''Mi vida en Manhattan'' http://mividaenmanhattan.blogspot.com/ y ''Pide un deseo'' http://pide-1-deseo.blogspot.com/ os doy las gracias, son mis primeros premios, así que voy mejorando. Pasaros por sus blogs, son buenísimos.

-Anunciar el premio en una entrada.
-Agradecer a quién te ha premiado poniendo el link de su blog.
-Compartir una de tus frases favoritas.
-Premiar a 10 blogs.
-Avisar a los premiados.
 Frase:              
-Gritarle al mundo que me quieres - susurró.
-Te quiero.
-¿Porque me lo dices al oído?
-Porque tu eres mi mundo - me sonrojé.
Se quedó quieto no sabia que decir ni hacer, me acerqué lentamente y le bese, luego él me lo devolvió.


Mis blogs premiados son:
-Pide un deseo: http://pide-1-deseo.blogspot.com/
-Mi vida en Manhatthan: http://mividaenmanhattan.blogspot.com/
-El mundo de un jovén escritor: http://elmundodeljovenescritor.blogspot.com/
-Desde el principio: http://desdeelprincipio5.blogspot.com/
-Broken Rose: http://suzumibrokenrose.blogspot.com/
-Devil Whispers: http://devilwhispers.blogspot.com/
-Bicho raro: http://librobichoraro.blogspot.com/
-Siempre Juntos: http://sjuntos.blogspot.com/
-La vida te sorprende: http://lahistorialavidatesorprende.blogspot.com/
-Olvidaté de mí: http://www.olvidatedemi-lu10.blogspot.com/
¡¡Muchas felicidades a todas!!
¡¡Y apuntaros al concurso!! ;D

A la vuelta de la esquina-. Capítulo 8

Si llega a quedarse ahí eternamente hubiese gritado de verdad. Al cabo de un rato los párpados se me caían, y me quedé dormida otra vez casi sin darme cuenta.
Me desperté, eran las 9:34, no podía más, tenía que saber una respuesta. Como sabía que Alex se levantaba pronto, tal vez hubiese visto el mensaje. Puse el portatil y busqué algún mensaje suyo.
-Ahí, lo encontré.
''Hola, no me esperaba para nada recibir este mensaje, pero sería un honor vernos hoy. ¿Te parece que quedemos en nervión plaza? A las 16h entonces. Mucho besos.
Alex.
-Wow-. Fue lo único que se me ocurrió.-<<Muchos besos>>. Ojalá acabase este día en eso.
Le respondí con otro mensaje:
Jajaja. Bien, entonces nos vemos esta tarde. ¡Besitos!
Tal cual quité el hotmail, me fui al cuarto de baño, me lavé la cara, y me peiné un poco. Bajé a desayunar, por suerte Daniel no estaba allí en ese momento. Cogí un bol, leche y cereales, lo preparé todo, y cuando desayuné, subí y me metí en el msn, por si estaba en ese momento. Bien, ahí está.
Yo: holaa
Alex: holaa
Yo: que tal¿?
Alex: que tal¿?
Yo: que haces??!! xD
Alex: que haces??!! xD
Yo: sin comentarios...
Alex: sin comentarios...
Yo: pq me copias???
Alex: pq me copias???
Yo: ehh
Alex: ehh
Yo: Bueno......
Alex: Bueno.....
Yo: Jajaja he puesto seis puntos y tu cinco!!
Alex: shit!
Yo: que es eso?? XD
Alex: mierda!
Yo: amms, pero pq me copiabas?
Alex: pq me aburria... XD
Yo: pues muy bien
Alex: si si.... jejeje
Yo: Bueno me voy, nos vemos a las 16h??
Alex: ¡Claro! Chao!
Yo: Chaao! xD
Quité el msn y el portatil, y me puse a preparar que ponerme. Cogí una camiseta sin magas de color morado, una falda blanca que me encanta, y unas merceditas en color morado también. Al conjunto le añadí un bolso color crema casi blanco. Y un colgante de plata de un corazón que me regaló Juliet en mi cumpleaños de hace dos años. Mientras me puse a estudiar los exámenes de la semana que viene.
Eran las 14:05, bajé a almorzar, y aunque tuve que aguantar los comentarios de Daniel me quedé allí. Después subí, me duche, me sequé el pelo y me lo planché. Me vestí, me maquillé pero no demasiado, un gloss rosa brillante que mi madre me había regalado, rimel transparente y colorete rosa claro, en poca abundancia. Cuando vi la hora eran las 15:35, vaya será mejor que me vaya hiendo ya.
Bajé y me encontré a Daniel, bien, perfecto.
-¿A dónde vas tan arreglada?
-¿Y a ti qué te importa si se puede saber?
-Pues la verdad, me importa.
-Que si, que si... Bueno adios. ¡¡Y mamá voy a salir, luego te llamo!!
-Vale... ay, que voy a hacer yo...

lunes, 5 de septiembre de 2011

A la vuelta de la esquina-. Capítulo 7

No acababa de darme mucha cuenta de lo que acababa de ocurrir. Y esa tarde mágica. Todo parecía un sueño. Siempre había pensado que las historias con final feliz no existían para mí. Que solo eran mitos. Cuentos, relatos, historias que jamás se harían realidad. Pero aquella tarde era como si hubiera un final feliz esperandome al final de un lugar por el que pasaría dolor, tristeza, amor...
Si alguna vez consiguiera un beso suyo, entonces rompería las barreras, y habría llegado al final de el camino que tanto estaba deseando traspasar. Desde siempre el cuento de princesas que más me ha gustado ha sido el de la ''Bella y la Bestia'', porque siempre he pensado que alguien como él, nunca estaría junto a mí. No es que pensara que yo era como la bestia, sino más bien que era como alguien invisible que no sería capaz de pintarse de color.
Pensé que podría ser posible que existiese el final del cuento de hadas que creí no encontrar, que acabaría en un ''Y fueron felices y comieron perdices''.
Esa noche cené en mi habitación, mi madre intentó que entrara en razón pero no pensaba tener que cenar con  Daniel, ni muerta. Después de cenar me duche, y antes de acostarme pensé en una locura. Encendí el ordenador y entré en mi hotmail. Le di a Nuevo, y escribí un mensaje para Alex.
Hola, esta tarde me lo he pasado muy bien. Cuándo teniamos que hacer el trabajo nos pusimos a hablar, me reí mucho contigo. Y me gustaría repetir. ¿Quedamos mañana domingo en el parque a las 16h? Muchos besos.
Emily.
Pensé que estaba loca, pero merecía la pena intentarlo. Después le di a enviar, y apagué el ordenador. A las 11:57 me acosté, y aunque me costó dormir, el sueño pudo conmigo.
Algo me despertó, escuché como un ruido de una puerta, seguramente sería mi madre para asegurarse que estuviera dormida. Miré la hora, las 3:26, puff, que tarde. Entonces escuché una voz que provenía de detrás mía.
-¡¡Ahh!!
-Vale, no te asustes que soy yo.
-Tu eres idiota, ¿qué haces ahí?
-Te observaba.
-Más bien me espiabas.
-Vale, llamalo como tú quieras.
-Pues eso, me estabas espiando.
-Vale...
-¿Pero que haces ahí?
-Ya que no has aparecido en la cena quería verte al menos para darte las buenas noches aunque dormida.
-Pero sabes perfectamente que no cené allí porque estabas tú.
-¿Y entonces no saldrás a cenar en todo el tiempo que este aquí?
-No, de todas formas solo es una semana.
-¡Ah!, que no te lo han dicho
-Decirme, ¿el qué?
-Que me quedó con tu primo aquí durante un mes.
-¿¿¿¿Quééé????
-Shh.. no grites.
-¿Pero a tí que te pasa subnormal?
-Que te quiero.
-Tú estás mal...
-Sí, porque te quiero.
-Eres un pesado, ¿sabes?
-Ólvidate de mí, de lo que pasamos juntos, de que alguna vez te quise.
-No puedo.
-¿Por qué?
-Porque no puedo olvidarte
-Pues aprende a hacerlo.
-No estan fácil.
-Pues lo harás, y ahora mismo o te vas o gritó hasta despertar a mis padres, que seguro que no le harán gracia todo esto.
-Vale, vale.

viernes, 2 de septiembre de 2011

A la vuelta de la esquina-. Capítulo 6

De camino a casa estuve pensando, no en aquella tarde, sino más bien en Juliet, esa misma tarde había estado en casa de Alex, y no había podido ir a verla al hospital. Así que en cuanto llegase a mi casa, llamaría a su madre. Tenía ganas de saber alguna noticia más, y que fuera buena claro, estaba deseando que me dijesen que se pudiese recuperar pronto.
Cuándo llegue a casa abrí la puerta, y entré en casa. Me impacté. Mi primo llegaba esta tarde a mi casa, y estaba sentado en el sofá viendo la televisión. Pero no venía solo, sino con ni más ni menos su mejor amigo, Daniel, mi ex. En cuanto Ismael, mi primo, me vió me dio un abrazo y dos besos, y me saludo. -¡Primaaa!, cuánto tiempo. Yo seguía sin articular palabra. -Que alegría verte-. me dijo Daniel acercándose para darme dos besos-. ¿Te acordarás de mí, no? -Claro que sí, como para no-. le puse mala cara-. ¿Se puede saber qué haces tú aquí? -Vale, vale, no me comas. Qué tal si te sientas y te explico. -Prefiero quedarme aquí. Venga rápido, que el tiempo es oro, y tengo muchas cosas que hacer-. Dije mientras cerraba la puerta y me adentraba más en mi casa. -Verás, como me enteré que tu primo iba a pasarse por aquí para saludar y quedarse una semana, pensé en que podría visitarte yo a tí, y por eso le he acompañado. -¿Y?, ¡¡¡verás en esta casa no hay sitio suficiente para que te quedes!!!, así que, ¡¡haz las maletas y vete!! -En realidad...-. Empezó a decir mi madre, bien, que oportuna-. Tenemos otro colchón, así que lo sacaré del trastero y le pondré sabanas limpias.
-Muchas gracias-. dijo entonces Daniel, eso era una de las cosas que me gustaba de él, que era muy amable.
-Me voy a mi cuarto, tengo cosas que hacer-. me fui corriendo a mi cuarto, no me hacía ninguna gracía tener que verle allí. Cogí mi diario, y me tumbé en mi cama mientras escribía.
Querido diario:
Tengo algo importante que decirte, y necesito desahogarme. Hoy cuando llegué de casa de Alex, sí, el que me gusta, el caso es que mi primo había llegado hoy a mi casa, pero no venía solo, también ha venido mi ex. Sí, Daniel, ese mismo.
Es idiota, imbécil... ¡Dice que ha venido para verme! ¿¡Pero quién se cree ese!?
Mira, te cuento como me enamoré de él.
Lo conocí hace tiempo y me enamoré, era divertido, gracioso, amable... En fin, perfecto. Antes que un día mientras paseaba con Juliet, mi amiga de toda la vida, lo encontré con otra, y encima era Isabella, mientras se besaban en un banco del parque. Cuando los vi me acerqué a él y le pedí una explicación, pero antes de que dijese nada le pegué una torta y me fui.
Así que desde ese día corté con él. (Miro la hora) Vaya son cerca de las nueve de la noche. Me voy que tengo que llamar a la madre de Juliet haber como está. Adios.
Cuando solté el diario, lo dejé donde nadie lo encontrase, y llamé a la madre de Juliet, me dijo que seguía igual, aunque parece ser que hay más posibilidades de que se recupere. Eso me hizo saltar y llenarme de alegría después de lo que me había encontrado al llegar a casa.
Entonces encendí el ordenador, abrí el msn, y miré quién había conectado. ¡Alex!, entonces sin dudarlo fui a abrir la ventana, cuando antes de eso, se me abrió.

Alex: Hola!!
Yo: Olaa :)
Alex: Qué tal?
Yo: Muy bien y tu??
Alex: Muy bien tambien, me alegro de que estes bien!
Yo: igualmente y gracias
Alex: Denada :)
Lo he pasado muy bien esta tarde
Yo: yo tb!! (;
Alex: Bueno, y que te cuentas?
Yo: Pues nada aqui estaba, que a que no sabes que??
Alex: que?
Yo: que mi primo a venido esta tarde y ha traido a un amigo suyo que me cae fatal
Alex: pues vaya..
Yo: si, y encima tengo que aguantarlo toda la semana! XD
Alex: Jajajaja
Yo: si... puff
Alex: bueno me tengo que ir
Yo: Ok, yo tb, ya hablamos el lunes
Alex: Ok, adios!
Yo: Adios!!

martes, 30 de agosto de 2011

A la vuelta de la esquina-. Capítulo 5


Entonces se abrió en la puerta, y apareció Alex, y vi sus rasgos perfectos, su mirada perfecta, su pelo perfecto. Él mismo era el conjunto de algo perfecto. Estaba completamente enamorada de él. No sabía ni porque, ni cómo, solo sabía que lo amaba. Sí, completamente.
-Hola, ¿quieres pasar?
-Claro.
-Me dedicó una sonrisa y mi corazón se desbocó.
Pasé, su casa era enorme, se notaba que su familia tenía dinero, pero eso era lo de menos, yo estaba allí, en su casa. Entonces subimos por las escaleras a su habitación. Era de color azul claro, y hacía conjunto con sus ojos. Entonces me fijé en la ropa que llevaba, era una camiseta de manga corta en azul oscuro, y unos vaqueros de un azul más claro. También llevaba unos botines de la marca Nike, pero estos en blanco. Menos mal, de ver tanto azul me iba a dar algo. Me entró un impulso de decirle, que guapo estás hoy, y todos los días. Pero no lo hize, no quería dejarme en ridículo, y menos delante de él.
-¿Empezamos?
-¿Qué?-. dije incredula. Tonta, tonta, tonta.
-Jajaja. Si empezamos ya el trabajo.
-Oh, claro.
Esta vez fui yo quien le dediqué una sonrisa. Y él me la devolvió. Nos pusimos a hacer el trabajo, estábamos buscando palabras en el diccionario. No hablabamos mucho, pero simplemente estando junto a él me sentía muy bien. Al cabo de un rato escribiendo Alex comenzó a hablar:
-Qué suerte tuve que me quitaran de al lado de Isabella, es una pesada.
-Jajajajajajaja.
-¿De qué te ries?
-De nada, es que tienes toda la razón...
-Pero aún no sé que es lo que le hizo cambiar de opinión a la profe.
-¿No le escuchaste?
-¿Escuchar a quién?
-Jajaja, Manu le pidió a la profesora que le pusiera con Isabella, tengo la teoría de que le gusta. Y después de tanto insistir, la profesora dijo que sí, pero que trabajase.
-Jajajajajaja, asi que fue eso...
-Sí.
-Bueno, en todo caso me alegro. Me gusta trabajar contigo. Trabajas muy bien.
-Gracias. También es un placer trabajar contigo.
-Te has puesto roja.
-¿Yo?¿Sí? Que vergüenza...
-Jajaja.
-¡¡No te rias!!
-Losiento...
-Nada, tranquilo.
-Jajajajaja
-¿De qué te ries ahora?-. dije inflando mis mejillas.
-De nada.
Entonces me desinfló las mejillas. El corazón se me aceleró, me iba a mil por horas. Estaba a punto de darme un infarto. Nos reímos. No paramos de reirnos. Una pena que en vez de eso no me besara... Pero no iba a tener tanta suerte.
Al cabo de un rato ya habiamos acabado dos páginas, puff que largo. Entonces fui yo la que comenzó a hablar.
-Pues yo también pensé que suerte cuando me quitaron del lado de Manuel.
-¿Y eso?¿Por qué?
-Pues, es buena gente y eso... Pero no trabaja mucho, y eso.
-Cierto.
Se hizo un silencio algo incomodo, pero entonces soltó Alex.
-¿Te gusto?
-¿¿Quéé??
-Digo, que si te gusto, como amigo, si te caigo bien.
-Ahh, claro.
-Tu, también, eres buena compañía.
-Gracias.
Al cabo de un rato eran las 18:00, y me rugió el estómago.
-Tienes hambre-. No fue una pregunta sino más bien una afirmación.-A mi también, no te preocupes.
Bajamos y mientras yo esperaba sentada en una silla del comedor, el puso en un cuenco fresas y cogió de la nevera chocolate.
-¿Te gustan las fresas con chocolate?
-Jajajaja, claro.
-Bien, porque es lo que vamos a merendar.
-Jajajaja me gusta el plan-. Dije mientras sonreia. Y él se rió.
Merendamos juntos en el comedor, y yo me manché la camiseta, el me lo dijo mientras me señalaba, y yo no entiendía nada, así que todo acabó en un coro de risas.
Después no podíamos parar de reirnos mientras ''haciamos el trabajo'', hablabamos de un montón de cosas, y todo era fantástico. Entonces miré la hora y me sentí como Cenicienta.
-Tengo que irme, son las 20.00
-Vaya, es verdad, bueno lo he pasado muy bien.
-Yo también y... hemos trabajado algo... Jajajaja
-Cierto... Jajajajajajaja
-Bueno, te acompaño a la salida.
-Claro.
Recogí mis cosas, y bajamos, y nos despedimos, nos dimos dos besos, en la mejilla claro. Y me fui.

A la vuelta de la esquina-. Capítulo 4


Anoche soñé con Alex, como los ojos azules como el mar, penetraban en los míos. Como su pelo rubio oscuro, casi castaño claro y alisado se alborotaban con el viento.Y su sonrisa se volvía más y más grande. También vi como se alejaba, y yo sin poder avanzar a buscarle, quedé atrapada en un pequeño mar de sollozos y lágrimas.
Me desperté llorando, me di cuenta cuando me asomé al espejo del baño. Me sequé las lagrimas, me lavé la cara, me cepillé el pelo y me puse una cola baja.
Bajé a desayunar, mi madre estaba preparando el desayuno, y mi padre la ayudaba. Estaban haciendo tortitas, mm... mi desayuno favorito. Podría oler como se hacían y olerlas al contacto con la mantequilla y del sirope con caramelo. Mientras desayunabamos mis padres empezaron a comentar que llegaba mi primo esta tarde.
-Oh, ¡verdad!
-¿No te acordabas?
-Pues no la verdad, es que a las tres tengo que estar en casa de Alex, para hacer un trabajo en parejas de Latín.
-¿A la tres y cuarto?¿Hoy?
-Sí, se me olvidó deciroslo, pero es que en vez de hacer el examen haremos un trabajo.
-Bueno, pero teníamos que ir a recoger a tu primo, a las cinco llega al aeropuerto.
-Ya pero, tengo que estudiar y tenemos que empezar ya el trabajo.
-Bueno, en fin. Pero recuerda que tu primo estará aquí.
-Vale...
-¿A qué hora vuelves?
-No losé, porque el trabajo es largo, y hay que prepararselo muy bien...
-Bueno...
Tras esas palabras quedó zanjado el asunto. Estaba muy nerviosa, no sabía que ponerme, y tenía que estar guapa. Por lo menos para llegar a su altura. Al final me decidí por unos vaqueros ajustados color azul claro, una camiseta morada de manga corta que ponía con letras en blanco, ''I'm Crazy'', y unas converse moradas con estampado de estrellas blancas. Por último un bolso pequeño en un morado un poco más claro, con una flor blanca.
Después de decidir lo que me pondría, encendí el portatil y miré si tenía algún mensaje. Miré la hora, puff, las 11:34, que lento se me estaba pasando la mañana. Apagué el ordenador y encendí el ipod. Busqué en mi lista de canciones, aquí, Yo te esperaré. Y me puse a cantarla: Yo te esperaré

No sentaremos juntos frente al mar
Y de tu mano podre caminar
Y aunque se pase toda mi vida yo te esperaré
Se que en tus ojos todavía hay amor
Y tu mirada dice volveré
Y aunque se pase toda mi vida yo te esperaré
Entonces sin darme cuenta me quedé dormida.
-¡Oh, no! me he quedado dormida.
Miré la hora, las 1:45, menos mal... Ya no se escuchaba música, mierda, el ipod se había quedado sin batería. Lo puse a cargar y bajé a ver si la comida estaba lista, tenía bastante hambre.
-Mamá, ¿está lista la comida?
-Casi, ¿por qué no vas poniendo la mesa y te lavas las manos?
-Claro, ahora voy.
Fui al cuarto de baño y a mirarme al espejo me entraron ganas de reirme, pero de mí misma. Tenía un aspecto horrible, estaba totalmente despeinada y como diría mi padre, parezco una leona. Me lavé las manos y fui a la cocina para preparar la mesa. Entonces vi que mi padre no estaba.
-¿Mamá, dónde está papá?
-Ha ido a comprar comida para esta noche.
-Ah, entiendo.
Al poco rato llegó mi padre, la comida estaba lista y en la mesa, así que nos pusimos a comer. No hablamos mucho durante el almuerzo, así que acabamos de comer más rápido que de costumbre.
Después de comer subí, me duche y me fui vistiendo. Me eché colonía ''Sweat and Sexy'' de don algodón, es mi colonía favorita, me la regaló Juliet por mi cumpleaños... Me pregunto como estará. Miré la hora, las 14:50, será mejor que me vaya si quiero llegar a tiempo. Me pinté un poco, me eché gloss, y colorete. Perfecto. Bajé y me despedí de mis padres, también cogí los libros de Latín, un cuaderno y el estuche, y lo guardé en una bolsa, y me fui. Al cabo de un rato andando llegué a su casa, eran las 15:13, puff, menos mal. Llamé a la puerta y esperé a que me habriera.

lunes, 29 de agosto de 2011

Queridos leyentes de mi blog:

Voy a dejar de escribir Viaje a Gruteny hasta acabar A la Vuelta de la Esquina.
¡Un saludo!

Viaje a Gruteny-. 5.Desafiante con el frío

Se despertaron, y recogieron las cosas inmediatamente. Antes de irse desayunaron, y se fueron ya de allí, antes de que se hiciera más tarde. No era porque huyesen de algo, que era lo que parecía, sino que querian llegar lo antes posible.
Caminaron hasta que llegaron a un lugar más frío. Aunque no se veía nada porque había una pequeña elevación del terreno. Daniela pensaba que ya nada podía sorprenderla, pero en cuanto atravesó la pequeña colina, se encontró, con muchas montañas heladas.
No era lo que la gente se podría encontrar en la tierra, era algo más diferente. Las montañas eran todas de helado, literalmente, helado. De montones de sabores, fresa, vainilla, caramelo, menta, nata, frutas del bosque, y chocolate.
-Bueno, ¡a comer!
-¿Cómo que a comer?
-No podemos atravesar esto de otra manera, así hay que comerselo.
-Qué empacho vamos a coger...
-Da igual, ¡asi nos dura para el viajecito! Jejeje.
Así que Sacaron las cucharas enormes que vi que metieron en las mochilas antes de salir. Eran literalmente enormes, casi tan grandes como yo. Pero al menos pesaban poquísimo, y eran ligeras como plumas. Eso era un gran alivio. Empezamos a comer cada uno por una parte. Heia se eligió el de fresa, ya que le encanta, Gurt el de menta, su preferido, y yo sin dudarlo cogí el de chocolate. Cualquiera que viera esto...
¡¡¡Esta riquísimo!!! Pero estaba llena, nos acabamos entre todos el de vainilla y el de nata, y después el de caramelo... Puff, estaba llenísima, no podía más.
-Jajajajajajajaja, me está dando un ataque de risa. Estoy llena, pero quién viese esto... Jejeje.
-Eh, Daniela, será mejor que nos vayamos antes de que empeores.
-Jajajajajajajajaja, ¿por qué?, aquí se está muy bien.
-Mira, esque resulta que este sitio no va bien para nadie, a la gente le entra mucho el pavo.
Entre Gurt y Heia cogieron a Daniela, que no parecía dispuesta a moverse de allí. Parecía que le iba a dar un ataque o algo.
Cuando pasaron aquello siguieron andando sin parar, había un gran camino y al final se veía algo. Cuando se fueron hacercando, había un tipo algo extraño, era como un lagarto peludo de color azul cielo. Que parecía que se pensaba que era el rey del mundo.
-Ya estamos otra vez, pásame el espejo Heia.
-¿Qué pasa?-. Preguntó Daniela con intriga.
-Soirett, que es su nombre por cierto, piensa que la gente que no sea como él  no puede pasar por ahí, así que, si queremos pasar necesitamos este espejo.
Tal como lo cogieron se acercaron, y pusieron el espejo enfrente de ellos. Entonces Soirett se entretuvo mirándose al espejo y tuvieron la suerte de poder pasar entonces.

A la vuelta de la esquina-. Capítulo 3

A la mañana siguiente me desperté, también estaba agotada ya que anoche no pude dormir. Pero hoy iba a ser diferente. Tenía la esperanza de que ese día iba a ser mejor, jamás me rendiría, no. Tal como me levanté preparé todo y baje, hoy era más temprano, así no llegaría tarde.
Entonces un nombre me rondó por la cabeza, Alex. Ayer no pude aguantar cuando lo vi. Me gusta desde 1º de la ESO, y siempre he pensado que para él no existía, pero no era así. Quería verle, y tener la oportunidad de conocernos mejor, y de que el también sintiera algo por mí.
Así que cuando bajé mi madre se sorprendió de que era más temprano, mucho más que estas semanas anteriores, además vió que tenía un buen humor esta mañana. Me preguntó que era, yo mentí, le dije que era porque el curso llegaba a su fin, y estaban muy cercas las vacaciones.
Desayune, y como aún era temprano llamé a Marie, y fuí a recogerla a su casa para ir al insti. Ella también me preguntó que me pasaba hoy, que tenía un humor muy bueno. Yo le dije lo mismo que le dije a mi madre, que dentro de nada nos daban las vacaciones, y ya no había que estudiar más.
Las vacaciones de verano son las mejores sin duda alguna, y aunque las últimas semanas se hacen más pesadas debido a los exámenes, en parte es mejor, porque es la muestra de que nuestros frutos de los estudios nos dejarán libre el verano, y no habrá que estudiar.
Llegamos al instituto, con tiempo aún, así que nos dirijimos a las taquillas y cogimos las cosas para la clase de matemáticas. Después nos dirijimos al aula, y nos sentamos en nuestros sitios mientras hablabamos de los éxamenes que teniamos la semana siguiente. Al cabo de unos pocos minutos llegó el profesor de matemáticas. Y saludo a la clase, paso lista, y al ver que yo estaba en clase a tiempo, me dirigió una sonrisa y me dio la enhorabuena, que gracioso. Era uno de los profesores, tal vez el único que no me caía demasiado bien, aunque no era la única. Cada vez que Juliet, Marie y yo quedabamos en la casa de alguna de nosotras, hablabamos y criticabamos al profesor, aunque a él no era el único, sino a todos los del insti que no nos caían demasiado bien.
También hablabamos sobre quién nos gustaba, nos picaba, y esas cosas. Hacíamos un test que ponían en las revistas, y nos haciamos la manicura, como todas las chicas de nuestra edad. Siempre pasabamos un finde inolvidable, y lo seguiremos haciendo siempre. Nunca nos hemos guardado ningún secreto, confiamos en nostros, nos lo contamos todo.
Al final de la hora me despedí de Marie, ya que teniamos diferente horas. Estaba algo perdida, y me acordé que asignatura me tocaba, Latín. Entonces me puse aún más contenta al acordame de que Alex estaría allí también. Me dirigí a mi taquilla, deje las cosas de matemáticas, y cogí las de Latín. Esta clase me encanta. No solo porque Alex estaba allí, sino porque el Latín me encanta, es una de las asignaturas que no me importaban dar, ya que las clases se ma hacían amenas. Eran entretenidas, y siempre haciamos algún juego. El examen era el jueves de la semana siguiente, y aunque este tema no me salía muy bien, sabía que aprobaría.
Llegué a clase y la profesora aún no había llegado. Lo preferí, ya que así me daba timpo de repasar antes de que empezara la clase. Al poco rato llegó, y se disculpó porque había llegado algo tarde. Pero por lo menos me dio tiempo a mirarme algo del tema. Entonces comentó que haríamos un trabajo en parejas en vez de el examen. Toda la clase formó un barullo enorme, aunque todos estabamos muy contentos con la noticia. Este día iba a ser diferente me dije, y así es. Lo único era que esta vez ella haría los grupos, y entonces todos nos pusimos nerviosos haber con quién nos tocaría estar.
Fue anunciando las parejas, una por una. Yo tenía la esperanza de que me tocase con Daisy, que es una buena compañera, que se esfuerza mucho, y me cae muy bien. Pero la profesora la eligió, y no fue como mi pareja, una pena. Cuando dijo mi nombre tenía otra esperanza, que me tocase con Alex. No tuve esa suerte, me tocó con Manuel, es buen chaval, pero no hace mucho caso a los estudios como debería. A Alex le tocó con Isabella, la más antipatica de la clase, que cree que todos piensan que es maravillosa. Pero no era así ni de lejos.
Algo me llamó la atención, Alex puso cara de ''No me hagas esto porfavor'', eso me hizo gracia, y solté una risilla algo traviesa. Pero ya no había vuelta atrás, ya no tendría esa suerte. Al final de la clase cuando ibamos a salir, me pareció ver que Manuel intentaba convencer a la profesora de algo. Pero todos sabemos que no es tan fácil de convencer. Aún así lo intentaba. Me acerqué más haber si conseguía escuchar de que se trataba. Parecía que Manuel quería que le pusieran con Isabella, pero la profe se negaba. Pensé, ''¿Tan mal compañia soy?'', pero entonces caí en que a Manuel le gustaba Isabella. Ja,ja,ja. Pobre.
Pero al final la profesora dijo, ''Si trabajas bien, y con ganas, acepto''. Él le prometió trabajar como nunca lo había hecho. Y antes de que todos saliésemos de clase, ella comunicó el cambio.
Entonces anunció que Isabella estaría con Manuel, y Alex con..., ¡conmigo! No me lo podía creer, ¡porfin! Hasta a Alex, le sorprendió, pero parecía contento. Era una alegría no tener a esa pesada con él. Tanto como para Manuel, como para Alex, incluso para mí. La que no tenía demasiado buena cara era Isabella, pero se tendría que aguantar. El caso esque yo estaría con Alex, y eso merecía celebrarlo.
Al salir, de clase Alex me paró, y me preguntó cuando deberiamos quedar. Yo le dije que esta tarde me viene bien, y el dijo, que mejor mañana, que hoy tenía que hacer algunas cosas. entonces sonrió, una de esas sonrisas suyas se esbozó por su rostro. Yo le sonreí como respuesta, y le dije...
-Entonces nos vemos mañana. ¿Pero a que hora?
-¿Qué tal a las tres y cuarto?
-Perfecto.¿Pero dónde?
-En mi casa, si te parece bien.
-Claro.
Nos despedimos y nos fuimos cada uno por un sitio. En la cafetería le hablé a Marie de lo que había pasado, y se alegró mucho por mí. El resto de la mañana fue como todos los días.
Al final del colegio me fui a mi casa, dejé mis cosas y le dije a mi madre que iba a ir al hospital, para ver como se encontraba Juliet. Tenía la esperanza de que este día no empeorase y hubiese buenas noticias sobre ella.
Llegué al hospital, y cuando entré enseguida saludé a la madre de Juliet, ya que el padre y la hermana no habían llegado aún.
-¿Hay noticias hoy?
-Sí, bueno, por lo que dicen hay esperanza de que se recuperase.
-Eso es bueno, ¿no?
-Sí, pero todavía nada es seguro. No se explican como un accidente así, haya probocado algo como esto.
Después llegaron su padre y su hermana, y al cabo de un rato me fui.
Estaba contenta al saber que podría recuperarse, aunque tenía razón, es inexplicable que tal accidente haya probocado algo tan terrible.
Aquel día si cené, me duche y preparé todo, me fui a la cama. Lo único que recuerdo era que me sentía muy bien, ya que al día siguiente iba a ver a Alex.

domingo, 28 de agosto de 2011

A la vuelta de la esquina-. Capítulo 2


Pipipipi, pipipipi… Era lo único que podía oír, ese sonido infernal, sonando una y otra vez, cada vez más fuerte. Me desperté gritando, como todas las mañanas. Pero era lo único que podía hacer, o lo único de lo que me creí capaz. Todas las noche rezaba con la esperanza de que Juliet pudiese recuperarse. Pero, en realidad no esperaba que fuese así de simple.
-¡Emily!¡Emily!
-¡¡Voy!!
Era mi madre, tenía que levantarme sino quería llegar tarde al instituto, otra vez. Así que fui a lavarme la cara, me vestí, y bajé para desayunar. Miré la hora, puff, que tarde, las ocho menos diez. Desayuné corriendo y cogí mis cosas, y en ese momento…
-Oye Emily, sé que te sientes mal por lo que le pasó a tu, en fin, a Juliet, pero no debes culparte, porque no hiciste nada.
-Mamá, llego tarde, hasta luego. Y así me fui corriendo al instituto, literalmente corriendo. Llegaba tarde, tardísimo. Tarde, ya había empezado la clase de matemáticas, y ahora iba a ser el centro de atención, y… no, lo odio. Otra vez.
-Hola señorita García, me alegro de que hayas pensado en acudir a clase.
La clase era un coro de risas, y yo me dirigí a mi asiento mientras miraba abajo, para que nadie pudiese ver mi cara, estaba roja, roja no, lo siguiente.
-¿Estás bien?-. Quién hablaba era Marie, es mi otra mejor amiga, ese día estaba con sus padres en la playa, y me alegro.
No estaba escuchando, estaba escribiendo, pero sin escuchar, solo pensando.
Riiiiiiiiiing
¡Porfin!, no me lo creía, ya queda menos, me dije. Cuando iba a salir de clase, justo el profesor me paró.
-¡Eh! quieta ahí, has llegado tarde otra vez, y ya van… tres semanas. ¿Sabes que significa, eso?
Estuve a punto de decirle, ”Sí, claro, pero déjeme en paz, adios”, o algo peor, pero intentaba no ganarme algo que pudiese empeorar las cosas.
-¡Significa un castigo!, así que sino te importa te espero a las 16:00 en clase.
¡No! a las 16:00 no, tenía que ir al hospital a ver a Juliet, y sin embargo me tengo que pasar la tarde en clase. Puff.
Después las clases fueron más rápidas, menos mal, pero seguía pensando en el castigo. No, podría ser, tenía que ir. Me esperaba allí, tenía que verla y saber como estaba. Pero, ¿qué podría hacer?
15:55
Me fui caminando despacio al aula, de mala gana, de muy mala gana, anoche tampoco pude dormir, asique encima estaba que me caía de sueño.
16:00
Ya estaba en el aula, y ahí estaba, el fabuloso y magnifico profe de mates.
-¡Pero si has llegado a tu hora! Enhorabuena.
¡Ahh! Ya era el colmo, tenía ganas de gritar, y dejarle medio sordo, a ver que decía de eso. Me senté lo más lejos que pude, y tuve suerte de que no dijese nada. Al menos esto acabaría a las 16:45, y ya había llamado a mi madre para decírselo, y como no, me formó una…
16:25
¿Cuánto más queda? Se me estaba haciendo eterno.
16:30
¿Solo han pasado cinco minutos?
16:44
Un minuto, solo uno más.
16:45
-¡POR FIN!-. ya está, grité, no podía más.
-Vale, vale espera, dónde vas tan deprisa. Quiero advertirte como vuelvas a llegar tar…
No podía esperar, salí antes de que acabase el discurso, y me fuí corriendo a la salida. Giré la esquina y…
-¡Ah! Ten cuidado-. dije enfadada.
-Perdona, yo…
¡No me lo podía creer! ¡Era Alex, el chico de Latín, era él!
-No, perdoname tú, no miraba por dónde iba.
-Ja, ja, ja, no pasa nada, no es el fin del mundo-. dijo él, con la sonrisa más bella que había visto en la vida.
-Eh, bueno, tengo que irme, tengo prisa…
-Vale, adios, nos vemos en clase.
Waaaaaaaaaaaaaaa! Era lo único que podía escuchar dentro de mi cabeza, Alex, Alex, Alex… Me había chocado con él… y… ¡Se me olvidaba! ¡Tengo que ir al hospital!
(Más tarde)
-Perdón por la tardanza.
-No pasa nada-.dijo la madre de Juliet.
Ella estaba igual que estás últimas tres semanas. En la misma posición, de la misma manera, en la misma cama… Lo único que cambiaba esque cada día estaba más blanca.
-¿Hay noticias?
-No, ninguna.
-Oh, vaya…
Estuve allí hasta las cinco y media, que me fuí porque tenía que estudiar para los exámenes finales.
Llegué pronto a casa, ignoré las preguntas de mi madre. Siempre me decía lo mismo, qué tal me había ido el día, si me habían entregado algún examen… y preguntas así. Yo le puse como excusa que tenía que estudiar para el examen de Latín del lunes de la semana que viene.
Subí a mi habitación y puse el ordenador por si tenía algún correo. Nada, lo de siempre, publicidad y… no, nada más.
-Emily, te has quedado dormida.
-Oh, ¿sí? estaba cansada.
-¿Quieres cenar, hija?
-No, no tengo hambre.
-¿Seguro? Te puedo dejar algo, si quieres.
-Lo que quieras mamá.
-Te traeré algo por si te entra hambre.
-Vale.
Fui la última palabra que dijo en ese día, se cambió y se metió en la cama, y después de unos minutos, se quedó dormida.